Aunque es abogado egresado de la Escuela Libre de Derecho de Puebla, el hoy vicepresidente regional de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño en Puebla, y director general de The Global Foot, Francisco Monterrosas Sosa, siempre ha tenido una inquietud por las relaciones internacionales y sueña con ser embajador algún día. “Ya que nunca me gustó el litigio me dediqué más al derecho internacional público, y en el ámbito privado a la propiedad intelectual industrial, todo lo que tenía que ver con franquicias.” Sin embargo, a pesar de hoy ser un gran experto en el tema, al momento de tomar la anterior decisión tuvo la gran responsabilidad de ir creando una nueva cultura.
Los inicios
“En 2004, cuando terminé mis estudios, todavía el tema de las franquicias estaba en pañales en cuanto a las reformas para darle mayor protección al franquiciatario. Se podía hacer un fraude, y siempre salía ganando el franquiciante. Entonces en ese año me metí mucho a la cuestión de registros marcarios, y me fui por el tema de desarrollar una franquicia.”
A partir de este momento Monterrosas decide incursionar en el mundo de las franquicias, y que mejor que comenzar por un negocio familiar. “Este año cumplimos 90 años de tradición. El fundador, mi bisabuelo, José María Sosa, fue quien trajo la primera concesión de Dr. Scholl a Puebla, pero nada más vendía los productos. De ahí abre su propia zapatería, Zapatería Sosita, en 1936 en el centro de la ciudad, y comienza a trabajar como pedicurista. La tercera generación de este negocio familiar se dio con Martha Sosa, que es mi tía; ella se metió más al tema de profesionalizar la laborar de cuidar los pies, la podología, y ya tenían dos sucursales, la del centro y Plaza Dorada. En ese momento es cuando ya entro yo como cuarta generación y como abogado. Empiezo a percibir el tema de la administración, como se llevaba a cabo, hacemos un análisis, y se me ocurre franquiciar lo que ahora se conoce como Global Foot.”
The Global Foot
Pensando en una franquicia con expansión más allá de fronteras mexicanas, es como se decide el nombre anglosajón de esta relativamente nueva marca poblana. “Fue muy difícil el reto ya que lo más complicado de esto fue estandarizar la mano de obra. Entonces hicimos una formación de un cuerpo excelente en materia de médicos ortopedistas, fisioterapeutas y podólogos, y comenzamos a probar el mercado a través de unidades propias. De dos que teníamos nos fuimos a seis, crecimos otras dos sucursales, una en Veracruz, otra en Tehuacán, y en 2006 participamos en la primera feria nacional de franquicias aquí en Puebla, donde formalmente comenzamos nuestra expansión para el 2007. En ese año vendimos 7 franquicias, en 2008 otras 7, y este año paramos un poco el crecimiento. Primero por el factor económico, por la crisis la gente no compra, y segundo, porque queríamos probar el desempeño de las tiendas ya que ahora tenemos presencia en Tlaxcala, Cuautla, Tabasco, en el Distrito Federal, en el Estado de México, e iniciamos nuestra primera exportación a Nicaragua.”
Hoy The Global Foot es una marca que pertenece al Programa Nacional de Franquicias, y gracias a su buena planeación y demostrado éxito goza de los beneficios que este programa ofrece: “El Programa Nacional este año tiene 350 millones de pesos, y ahora le quedan casi 220 millones. Esto es muy bueno porque al franquiciatario le dan la posibilidad de bajar los recursos por ejemplo en la regalía inicial; la mitad se la financian al franquiciatario a 3 años con tasa cero de interés. Si se requiere de equipamiento, como en nuestro caso, hasta 300 mil pesos con una tasa de 5.5 por ciento anual.”