A través de la experiencia que hemos adquirido tratando infinidad de enfermedades, nos hemos dado cuenta de que para recuperar la salud debemos tener presente 5 principios fundamentales.
N.1: Alimentación
Hipócrates, el padre de la medicina, explicaba que el alimento es el medicamento de la persona y, a su vez, la persona es el medicamento del alimento. Sin embargo, actualmente este principio no siempre se aplica de manera positiva. El exceso de carbohidratos en los alimentos chatarra ha hecho que proliferen de una manera espantosa las enfermedades crónico degenerativas. Dado que estos alimentos son ricos en creatinina, colesterol, ácido úrico, triglicéridos y toxinas, el no llevar una alimentación equilibrada forzosamente va a desencadenar un desequilibrio metabólico, el origen de la mayor parte de las enfermedades. Es necesario que los especialistas hagan un esfuerzo por concientizar a sus pacientes, y hagan de su conocimiento que en la medida que mejoren sus hábitos alimenticios mejorará su salud, ya que dejarán de ingresar a su cuerpo todas estas toxinas. Es importante que tomen 2 litros y medios de agua cada día, que eliminen al máximo las carnes rojas y basen su alimentación en carnes blancas, verduras, cereales y frutas.
N.2: Ejercicio
Órgano que no se utiliza se atrofia. Por ello, es fundamental mantenernos activos y, la mejor manera de lograrlo, es mediante el ejercicio. Si caminamos, trotamos, corremos o hacemos bicicleta fija diaria como mínimo 15 minutos, vamos a estar estimulando la circulación, los proceso de desintoxicación se van a llevar a acabo de una forma equilibrada, y esto permitirá que nuestro cuerpo se mantenga flexible, con energía y con vitalidad. Desafortunadamente conforme pasa el tiempo nos enfocamos más en nuestro trabajo, en nuestros problemas, en las situaciones que vivimos día a día y descuidamos el ejercicio en nuestro cuerpo. Es triste encontrarnos que a veces cuidamos más nuestro coche o nuestra casa que nuestro cuerpo, por eso es tan importante este punto. Es importante hacer ejercicio sin importar nuestra edad.
N.3 Trabajo
Cuando una persona trabaja más del tiempo promedio recomendado por la Organización Mundial de la Salud, se produce un desgaste prematuro tanto en su cerebro como en su cuerpo. Al contrario, si un individuo se encuentra desempleado, se dedica a pensar en qué algo le duele o qué le pasa, o qué le puede pasar y puede caer en un estado de hipocondría. Así es que en lugar de preocuparnos debemos ocuparnos, pero con medida, todo en exceso hace daño.
4. Descanso
Nuestro cuerpo se rige por ciclos científicamente conocidos como circadianos. La gente comúnmente los conoce como biorritmo. Esto significa que dependiendo de la luz solar, el exceso o la falta de ella, se van a alterar las funciones metabólicas en nuestro organismo. Hay horarios en donde nuestro cuerpo descansa, generalmente entre las 9 de la noche y las 3 de la mañana, y horarios en donde nuestro cuerpo está al máximo de su actividad, que sería entre las 9 de la mañana y las 3 de la tarde, por eso nos hace tanto daño desvelarnos. Esto es algo que lo vemos muy notoriamente después de las fiestas decembrinas en donde la gente acostumbra desvelarse. Se pueden acostar a las 6 o 7 de la mañana, dormir 8 horas y cuando se levantan se encuentran cansados, agotados, sin vitalidad. Recomendamos que la gente se duerma entre las 9 y las 10 de la noche, y se levante entre 6 y 7 de la mañana.
N5: Actitud mental positiva
Este es el factor más importante para mantenernos sanos. Cuando una persona está enferma, los dolores, las molestias, los achaques, le generan ansiedad media, angustia o depresión, provocando que no tenga la actitud mental adecuada. Cuando un paciente llega enfermo y el médico le dice, “huy señor(a) ya no se va a curar, va a tener que tomar pastillas toda su vida”, le está dando el tiro de gracia prácticamente. Sabemos que hay enfermedades que no se curan, pero también sabemos, que hay muchas enfermedades o trastornos que se pueden eliminar corrigiendo los hábitos alimenticios y de vida de los pacientes, junto con una tonificación o fortalecimiento de los órganos dañados en cuestión. La actitud mental positiva tiene que empezar con el médico y tiene que trabajar con el paciente para que le eche ganas y se convenza de que sí hay enfermedad, no se le va a quitar, pero tampoco lo va a acabar. Lo único que necesita es cuidarse aun más que el común de las personas para llevar una vida con energía y vitalidad. Nosotros a todos nuestros pacientes siempre les damos aliento, apoyo, les transmitimos nuestro conocimiento así como nuestra experiencia para que a través de eso ellos puedan rencontrar el camino a la salud.
Pero, ¿qué es la salud? La experiencia acumulada a lo largo de 26 años en la Ciudad de Puebla nos ha hecho ver que ésta es tener energía, vitalidad y alegría de vivir. Por lo que los invitamos a que lleven a cabo estos principios para que, como cosa de magia, empiecen a experimentar estos cambios.