La apertura de los mercados internacionales y la intensificación del fenómeno de la globalización, nos sugieren reflexionar sobre la evolución de los negocios internacionales en México y por supuesto en Puebla, donde la operación en sus distintas modalidades se hace presente: Comercio exterior (exportación e importación), inversión extranjera, franquicias, licencias y en general, las famosas joint ventures o alianzas estratégicas entre empresas locales y extranjeras.
Un rápido vistazo a este tipo de negocios en nuestro estado nos deja ver en automático automóviles de Puebla para el mundo, pero también, autopartes para el mercado terminal o de repuesto con el respaldo de grandes empresas trasnacionales, de proveedores pequeños o medianos, nacionales o extranjeros; productos textiles, pañales, prendas de vestir, materiales de construcción, alimentos y bebidas, productos químicos, artículos de plástico, entre otros, con una mezcla de capital local, nacional e internacional, tecnología de punta y con diferentes recetas de intensidad de los llamados factores de la producción: capital y trabajo.
“Más Puebla en el mundo y más mundo en Puebla”, reza un slogan institucional que en reconocimiento a la necesidad de internacionalizar a Puebla y a sus empresas, pone de relieve la importancia de asumir el liderazgo natural que nos ubica como una de las principales entidades federativas de México en lo que respecta al Producto Interno Bruto (PIB), el comercio exterior y por supuesto, la generación de empleos.
Pero como el tiempo y el espacio son factores finitos, quisiera dedicar esta entrega para hacer una revisión de la situación que guarda el comercio exterior y en particular las exportaciones, dado su impacto en la generación de divisas y de empleos para la región y por supuesto, en el proceso de internacionalización de las empresas y los productos de Puebla.
Comercio exterior: Una perspectiva mundial y nacional
Con cerca de 3.2 billones de dólares, Estados Unidos de América es el líder mundial en cuanto al valor del comercio exterior se refiere. Ocupa el segundo lugar como exportador, y el primero como comprador del mundo; le sigue Alemania con 2.4 billones de dólares quien es el líder mundial en exportaciones y el segundo importador mundial. Por supuesto, el siguiente actor es China, quien es el tercer importador al registrar un comercio total de 2.2 billones de dólares, pero cuyas estimaciones para el 2015 lo ubican como la primera potencia mundial en la materia. Luego seguirían Japón, Francia, Países Bajos, Reino Unido y en la décimo quinta posición México, cuyo comercio exterior en 2008 se ubica por arriba de los 600 mil millones de dólares. (Para que el lector no se confunda con otras fuentes, habrá que decir que si se considera a la Unión Europea como un sólo bloque, nuestro país ocuparía la décima posición mundial en términos de su comercio exterior.)
En México, el comercio exterior se concentra en 10 entidades federativas, que en conjunto representan el 92 por ciento de las exportaciones totales del país. Por supuesto, el top ten de los exportadores lo encabeza el Distrito Federal, seguido de Chihuahua, Baja California, Tamaulipas, Nuevo León, Jalisco, Sonora, Coahuila, Estado de México y en la décima posición, Puebla, representando el 3.3 de las exportaciones nacionales.
Exportaciones por Entidad Federativa en México (2008)

Las exportaciones en el estado de Puebla
El registro de las operaciones de exportación a nivel de las entidades federativas es un tema de conflicto permanente, ya que como las autoridades aduaneras domicilian la exportación conforme el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) de la empresa exportadora y no conforme la ubicación de las instalaciones productivas, es común que productos originarios de una entidad se computen en otra, según sea el caso de su RFC, por lo que los diferentes estados suelen hacer ajustes a las cifras conforme identifican esta situación, provocando diferentes cifras para una misma entidad.
Sabiendo lo anterior, en el periodo 2001-2008, se aprecia un crecimiento global de las exportaciones poblanas del 37 por ciento, con ligeras caídas en el 2003 y 2004, y con un repunte anual del 14 por ciento en el 2008, contrastando contra las cifras nacionales para el mismo año que refieren un crecimiento de apenas el 7.6 por ciento.
En 2008 también, se cuenta con un registro de 570 empresas micro, pequeñas, medianas y grandes, que aportan en distinta proporción a las exportaciones de la entidad. 26 empresas grandes representan el 93 por ciento del total exportado por Puebla; 302 pequeñas y medianas explican el 6.5 por ciento y 242 microempresas presentan exportaciones menores a 50 mil dólares anuales, aportando el 0.03 por ciento del total de ventas al exterior registradas en el estado de Puebla.

El destino de las exportaciones poblanas, por la naturaleza de sus empresas y productos, considera un grado de diversificación mayor que el de la economía nacional, representando el mercado de Estados Unidos el 40 por ciento del total exportado, contra el 80 por ciento que este mercado representa para las exportaciones nacionales. Alemania es el segundo destino de las exportaciones poblanas con un 38 por ciento del total, contra el 1.7 por ciento que este mercado representa para las exportaciones mexicanas, con lo que Puebla representa más de dos terceras partes del total que México exporta a ese país europeo.
Le siguen por el valor de las exportaciones, los mercados de Canadá, Brasil, Argentina, Japón, China y Perú, con participaciones que van del 4 al 1 por ciento, para cerrar con una lista de 94 países a los que les envía el 4 por ciento del total exportado y cuya importancia relativa es poco significativa.
En su clasificación por rama de actividad y productos, destacan las exportaciones automotrices con el 76 por ciento del total exportado, seguido de autopartes con casi el 12 por ciento del total, con lo que este conglomerado representa el 88 por ciento de las operaciones de exportación en Puebla.
Por supuesto la tradicional industria textil y de la confección altamente generadora de empleos, ocupa la tercera posición con un 4.5 por ciento del total exportado; le siguen los materiales de construcción destacando el mármol y travertino, con el 1.7 por ciento y la metalmecánica con el 1.3 por ciento. Por su parte, una de las industrias con mayor volumen de empresas exportadoras, especialmente pequeñas y medianas, la de alimentos y bebidas, representa el 1 por ciento, al tiempo que papel y celulosa el 0.9 por ciento del total exportado, destacando en este renglón la exportación de pañales.
Otros sectores como el eléctrico, químico, plástico, madera, siderurgia y aeroespacial, participan también en las exportaciones, cerrando la actividad agrícola, quien con producción a cielo abierto y en invernaderos de hortalizas, vegetales y frutas, aporta el 0.3 por ciento del total exportado.
SECTORIZACION DE LAS EXPORTACIONES DEL ESTADO DE PUEBLA
(ENERO - DICIEMBRE DE 2008)

Es claro que los tiempos actuales han transformado nuestra realidad inmediata. La globalización es y seguirá siendo una constante en el mundo de los negocios y Puebla como se desprende en este análisis, es un jugador importante.
Nuestro estado figura, aunque en la última posición, en el top ten de las exportaciones en México y con buenas perspectivas de crecimiento. Puebla avanza con pasos firmes, sin embargo, otras entidades lo hacen a mayor velocidad. En los últimos años hemos perdido 5 posiciones en este ranking y hemos visto disminuida nuestra participación relativa.
Ya que grandes áreas de oportunidad se visualizan en el horizonte exportador, hay que fortalecer los sectores tradicionales que hoy encabezan la lista de los productos exportados, como es el caso de la industria automotriz y de autopartes, que requiere mejorar sus niveles de competitividad, asegurar encadenamientos industriales exitosos y por supuesto, atraer nuevas inversiones y reinversiones que permitan avanzar en estas dos grandes líneas, atendiendo la demanda del mercado internacional y nacional.
Se deben dar nuevos aires a la actividad textil y de la confección. Esto exige a los empresarios del sector integrar una verdadera cadena de valor para estar en posibilidad de ofrecer el famoso “full package” o paquete completo, que no sólo hace referencia a la integración de los insumos para fabricar una prenda de vestir, sino que considera una propuesta de diseño que se adapte a las cambiantes condiciones del mercado internacional y que nos permita recuperar espacios perdidos en el mercado.
Por supuesto, el sector de alimentos y bebidas, donde una gran cantidad de empresas poblanas cuentan con potencial para vender sus productos al exterior, debe ser desarrollado ya que en tiempos de crisis, la demanda de alimentos sigue en aumento. Aquí uno de los principales retos es adaptar los productos a las condiciones del mercado y por supuesto, cumplir las regulaciones que el mercado les impone, destacando las de corte sanitario, etiquetado y marcado, entre otras.
Otras industrias como la del mueble, que jugaron un papel de importancia estratégica en el desarrollo exportador de Puebla en el pasado, hoy es necesario redimensionarlas. Es vital considerar una propuesta novedosa de diseño, recuperando la planta productiva y los empleos del sector, así como la experiencia ganada y la existencia de una cadena de valor que integre la producción maderera, la manufactura de muebles, los acabados y la distribución comercial.
El sector de agronegocios debe ser revalorado, considerando especialidades para el mercado, mayor valor agregado, nuevas presentaciones y mejores empaques, utilizando sistemas de producción tradicionales y por supuesto, nuevos procesos y tecnologías que incluyan invernaderos, productos orgánicos, comercio justo, entre otros.
En estos tiempos de crisis, donde el mercado internacional se contrae, se presentan oportunidades para los proveedores que puedan adaptarse a las nuevas condiciones y, en particular, para quienes con un tamaño de empresa más flexible, puedan responder pedidos de menor escala con variantes de producción y tiempos de respuesta más cortos. Incluso, eventos como la reciente contingencia sanitaria, sugieren nuevas oportunidades de negocios para nuestras empresas, que deberán ser aprovechadas tanto en el mercado nacional como en el internacional.
Es necesario revalorar el papel de la gente de empresa, de los emprendedores, ya que sin ellos no es posible hacer empresa. Tenemos que invertir en la formación de nuestros recursos humanos y en su actualización, puesto que en México la falta de aquellos especializados en los negocios internacionales, sigue siendo la causa recurrente para que más empresas se incorporen al mercado internacional y, en una entidad federativa con más de 100 instituciones de educación superior, esto sería inconcebible.
Por último, es preciso recordar a nuestros empresarios y a la comunidad de comercio exterior en la región, que existe una red de apoyo a la promoción de los negocios internacionales y la atracción de inversión a su disposición, con ventanillas en el sector privado como el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (COMCE), la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA), la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM) y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), y en el sector público como PROMEXICO, la Secretaría de Economía, la Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno del Estado, las representaciones municipales y otras instituciones y organismos que están renovando acciones y programas a favor de esta actividad.
Hacer realidad la máxima institucional “más Puebla en el mundo y más mundo en Puebla”, debería ser una tarea de todos.